A propósito de la fiebre del fútbol... a mi viejo le encantaba.
Cuando yo tenía unos 8 o 9 años, se inscribió en el "Depa" (Deportes Puente Alto). Jugaban en una cancha hermosa de pasto en el colegio Las Nieves. Yo lo acompañaba siempre, pero la verdad es que a mí nunca me gustó el fútbol.
Incluso intenté jugar. Mi viejo me metió al equipo infantil y fui un verdadero desastre.
Resulta que yo soy zurdo pero solo de pie. Eso ya suena extraño, pero mi papá no lo sabía y me colocaba de "2" (aún hoy no sé bien qué significa esa posición en la cancha). Lo único que sabía era que mi zurda no se acomodaba. Mi cuerpo tampoco lo hacía. Me movía sin rumbo mientras mi viejo y otros adultos me gritaban instrucciones ininteligibles.
Era un estrés total.
Yo prefería ver a mi viejo jugar desde lejos, encaramado en un gran árbol. Debió ser un álamo; era alto pero muy fácil de trepar. Desde ahí repartía mis miradas: un rato a la cancha y otro, mucho más largo, hacia los potreros que parecían perderse en el horizonte.
Ese era el Puente Alto de los 80, donde aún había más potreros y viñas que casas.
En una de esas miradas hacia la cancha, vi lo mal que jugaba mi papá. Se perdió un gol cantado y, en otra jugada, se cayó y se esguinzó el tobillo.
Lo vi caer y fui corriendo a ayudarlo. No podía pararse.
Me pidió que le ayudara a sacarse el zapato de fútbol —el típico zapato negro de cuero con estoperoles—. Apenas lo ayudé a sacarlo y soltar su media, su pie se inflamó tanto y tan rápido que me impresionó muchísimo.
Son recuerdos hermosos, de esos donde el fútbol y el partido pasaban a un segundo plano, y lo único que importaba era la experiencia de estar ahí.
Hoy me acordé de esto porque tratar de vender copiando tácticas ajenas es exactamente como jugar de "2" siendo zurdo.
Te mueves con torpeza mientras un montón de "gurús" te gritan instrucciones ininteligibles desde la orilla. Si fuerzas tu comunicación con técnicas que no se acomodan a tu naturaleza, tarde o temprano te vas a esguinzar las ventas.
Para ganar, tienes que jugar en tu posición y con tu pierna hábil.