Artículo

Un buen amigo detenía la micro por mí

18 de agosto de 2026

El jueves me junto con mi mejor amigo de la infancia. Siempre estamos conectados, pero a veces pasa tiempo sin vernos. Vamos a almorzar el viernes y me acordé de una buena historia con él.

Llegó en sexto básico con la chapa de mateo, y de verdad lo era (lo es). Yo nunca fui un buen alumno, pero las comunicaciones siempre fueron lo mío, así que amigos nunca me han faltado.

Él me cuenta que en ese tiempo estaba eligiendo amigos. Yo no era su primera opción, pero al final no pudo evitarlo y me hizo su amigo. Estuvimos juntos hasta cuarto medio.

Cuando éramos más chicos me invitaba a su casa en La Florida. Yo, desde Puente, tenía que tomar una micro. Pasábamos todo el día, y en la tarde me acompañaba al paradero y él hacía parar la micro: siempre fui piti y no veía bien los letreros, y además tenía más calle que yo.

Somos muy diferentes, pensamos muy distinto, y eso lo hace más interesante.

La amistad es contar historias, como las de estos correos diarios. Y esas son nuestras primeras ventas, que al final son lo mismo que la vida.

Cuando mi amigo me eligió, yo no le vendí nada. Solo le conté quién era.