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Salir en las noticias por un pelo (y por qué casi nos demandan)

14 de mayo de 2026

Trabajar con la familia es una ruleta rusa.

Hace años, me asocié con mi viejo. Yo tenía poca experiencia y él, ninguna. Pero le poníamos ganas. Teníamos de cliente a una inmobiliaria y un día soltaron la bomba: "¿Hacen stands para ferias?".

Sin pensarlo, dije que sí. Fue una locura.

Contraté a un amigo que "sabía", pero a mitad de camino me di cuenta de la verdad: no teníamos idea de lo que estábamos haciendo. Ignoramos el plano original, improvisamos cada tornillo y los plazos nos respiraban en el cuello.

Era la tormenta perfecta.

El stand terminó al principio de la feria, justo al lado de donde se inauguraba todo. Salió hasta en las noticias. Estuvimos a un centímetro del desastre total y a medio paso de una demanda que nos habría hundido.

Zafamos de milagro, pero el aprendizaje fue brutal: el esfuerzo no reemplaza a la preparación, y arriesgarse sin red es de valientes, pero también de suicidas. Desde ese día, aprendí a ser mucho más cauto con lo que firmo.

¿Alguna vez has aceptado un negocio que te quitó el sueño por no estar preparado?