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Jubilar no te blinda

27 de julio de 2026

Desde el martes pasado, junto a mi mujer y mi hermano, hemos estado acompañando a mi papá. Le tocó enfrentar su mayor crisis desde que murió mi mamá hace seis años.

Ver cómo su mente y su cuerpo se vuelven más frágiles, rápida y progresivamente, no deja de impactarme. Sentí una compasión tremenda. El hombre poderoso que vi toda mi vida como un gigante, hoy lentamente pierde su poder.

Pero la vida es dura y le puso un nuevo desafío en el camino. Me di cuenta de algo muy real: jubilarte de la pega no te blinda de los desafíos de la vida. Los problemas te van a buscar igual, tengas la edad que tengas.

Tengo mucho que procesar y asimilar de estos días. Escribir esto me ayuda a digerirlo y a sumarlo a mis herramientas para lo que me toque vivir. Hoy no hay nada que vender. Solo quería compartir esta vivencia que me puso los pies en la tierra de un viaje.

También me deja un recordatorio silencioso: a diferencia de mi viejo, yo todavía tengo el tiempo, la salud y la energía para ir a buscar los objetivos que quiero alcanzar. No puedo darme el lujo de flaquear ni de perder el tiempo.

Gracias por todo, viejo. Sigo aprendiendo de ti, incluso ahora.

¿Te ha tocado ver a tus padres perder esa fuerza que creías infinita?