Hoy la llevo a un lugar bonito.
No es su cumpleaños. No es nuestro aniversario. No hay nada en el calendario que lo explique.
A las 7 de la tarde voy a estar frente a ella renovando nuestro compromiso.
Así de simple. Hay cosas que uno no sostiene por una fecha, sino porque decide sostenerlas.
Y si me preguntas por qué hoy, te lo resumo en una palabra: perseverar.
Da lo mismo cuántas veces te digan que no va a resultar, que ya lo intentaste, que para qué. Si perseveras, llegas. En el matrimonio y en todo lo demás.
Esta escritura diaria lleva tiempo juntando aprendizaje. El mío y el tuyo. Un poco mejor cada día.