Siempre he creído que jugar, hacer deporte y competir te enseñan a vivir y a vender. Al final del día, son casi lo mismo.
Cuando era adolescente, a mi viejo le gustaba jugar conmigo al "Toque y Fama".
Es un juego antiguo, de papel y lápiz, muy sencillo pero brillante. Se juega entre dos personas y básicamente se trata de descubrir la cifra oculta (de 5 números) que anotó tu contrincante.
Tú lanzas un número al azar y el otro te responde en código:
- Si le apuntas al número y a la ubicación exacta, es una FAMA.
- Si le apuntas al número, pero en la ubicación equivocada, es un TOQUE.
- Si no le atinas a nada, te dicen: "0 toques, 0 famas".
Gana el que descubre primero el número exacto. Y la única forma de lograrlo es intentando, fallando y deduciendo en el camino. Nadie te explica la estrategia maestra; la descubres a punta de intentos.
Fallar por completo es un avance tremendo
Cuando lanzaba un número y mi papá me decía "0 toques, 0 famas", parecía una derrota absoluta. Pero en realidad, era oro puro. Tenías la certeza de que esos 5 números ya no servían. Los tachabas, reducías tus variables y usabas ese "fracaso" a tu favor para el siguiente intento.
La vida y las ventas son exactamente este juego.
A veces lanzas una campaña, mandas un correo o haces una llamada, y el mercado te responde con "0 toques y 0 famas". Un "NO" rotundo. Silencio absoluto.
La mayoría de los vendedores se frustra y abandona la partida. Los que entienden el juego, simplemente tachan la variable, ajustan y vuelven a intentar con información nueva. Solo ganas intentando y fallando. Cada error te acerca al acierto.
Ese es mi consejo no solicitado de hoy.